La saca foral está sujeta a un plazo de caducidad, pue la Ley 3/1992 sí limita expresamente el medio de ejercitar el derecho en cuestión, cual es, a través del juicio ordinario correspondiente, por lo que el plazo de tres meses no lo es para que el pariente tronquero tome una decisión en relación a su derecho, ni para que comunique su voluntad al adquirente, sino expresamente para interponer el juicio ordinario, sin perjuicio, por supuesto, de que tal voluntad sea comunicada a los interesados a través de otros medios, en el caso presente, del acto de conciliación, interposición que, como dejamos sentado, no excluye su obligación de ejercitar este derecho en juicio ordinario.

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