Los préstamos afianzados tienen como destino una sociedad mercantil para el desarrollo de una actividad que le es propia, y los fiadores -pareja de hecho- están vinculados a la mercantil. Los ingresos del núcleo familiar provienen de la actividad de la sociedad para cuyo desarrollo se solicitaron. No procede anular la cláusula de afianzamiento, por no tener condición de consumidora.
