El comisario del testador, de quien es su verdadero alter ego, facultado por aquél para autonombrarse heredero, puede hacerlo con las mismas consecuencias que si lo hubiera instituido el propio testador
El comisario del testador, de quien es su verdadero alter ego, facultado por aquél para autonombrarse heredero, puede hacerlo con las mismas consecuencias que si lo hubiera instituido el propio testador